PNUD Panamá

Martes, 19 de noviembre de 2019. El Ministerio de Ambiente convocó este martes una mesa de intercambio para presentar los resultados alcanzados por el país en el marco de la elaboración de la estrategia nacional de reducción de emisiones debidas a la deforestación y la degradación de los bosques, conocida como REDD+ por sus siglas. Esta mesa contó con el apoyo del PNUD y con la participación de líderes de pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, colectivos de mujeres y otros actores clave, quienes han contribuido al proceso REDD+  como usuarios y beneficiarios directos de los bosques panameños.

Como país signatario de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Panamá viene desarrollando acciones para lograr los objetivos climáticos acordados en el Acuerdo de París, cuyo objetivo a largo plazo es mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C sobre los niveles preindustriales.

En este contexto, Panamá se ha venido preparando para lograr la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la deforestación y degradación de sus bosques. La protección de los bosques es una de las maneras de dejar de emitir emisiones a la atmósfera, ya que la cobertura boscosa captura o “secuestra” el carbono, dejando éste de emitirse a la atmósfera. Se estima que el sector forestal podría mitigar la emisión de gases en cerca de un 20%.

La mesa de intercambio tuvo como meta hacer balance del trabajo de preparación para REDD+ como medio de mitigación de cambio climático, y para abordar la nueva fase de implementación de las acciones definidas participativamente en la estrategia que se presenta al país en esta materia.

Panamá completó los cuatro pilares de la fase de preparación para REDD+, conocidos como el Marco de Varsovia establecido bajo la CMNUCC. Como resultado de este proceso, el país cuenta actualmente con Estrategia Nacional REDD+, Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques,  Niveles de Referencia de Emisiones Forestales como línea base y un Sistema de Información de Salvaguardas Ambientales y Sociales con el que garantizar los derechos de los pueblos indígenas y de todos y todas los usuarios de los bosques y sus riquezas en general.

Con estas herramientas, el país concluye una fase preparatoria que inició en 2013 y se fortalece para iniciar una nueva fase de implementación de proyectos locales, a nivel de los territorios, y acceso a financiamiento, que contempla el pago por resultados a través de fondos multilaterales y bilaterales, si Panamá logra demostrar que la implementación genera balances positivos.

Las acciones logradas en la fase preparatoria han sido resultado de una amplia consulta con la sociedad civil. La representante residente adjunta del PNUD, Aleida Ferreyra, destacó que en estos años se consolidaron espacios de involucramiento y participación ciudadana, con canales de diálogo directo y abierto entre todas las partes. “Esto fue posible gracias al liderazgo del Ministerio de Ambiente y a la participación e involucramiento de la sociedad civil a través de los pueblos indígenas, de las comunidades afrodescendientes, de los campesinos y campesinas, y de las mujeres”, afirmó.

En 2018 Panamá se convirtió en el primer país en incluir las cinco actividades REDD+ acordadas a nivel mundial en su nivel de referencia forestal, lo que ha permitido al país dotarse de un punto de referencia para medir las emisiones y de una línea base para calcular los gases de efecto invernadero que dejan de emitirse gracias a la conservación y gestión sostenible de los bosques. Las cinco actividades han sido asimismo incluidas en la Ley de Incentivos para la Conservación de los Bosques.

Otro aspecto destacable es la vinculación del proceso REDD+ con la Contribución Nacional Determinada (conocida por sus siglas en inglés como NDC), que refleja el compromiso de Panamá bajo el Acuerdo de París sobre cambio climático.

La representante adjunta del PNUD recordó que la estrategia nacional REDD+ debe articularse con importantes políticas nacionales como la Estrategia Forestal Sostenible al 2050, o la Estrategia Nacional de Biodiversidad, así como integrarse en el propio modelo de desarrollo del país. A este respecto señaló que “Panamá debe transitar hacia una economía baja en carbono, tal y como establece la Ley General de Ambiente, en su nuevo título sobre cambio climático”.

El proceso REDD+ ha contado con el trabajo conjunto y participativo del Ministerio de Ambiente, del Comité Nacional de Cambio Climático, de Comités de Cuencas Hidrográficas, de la sociedad civil y ONG. Se prevé seguir tejiendo y consolidando alianzas para sumar otros actores como el sector privado, los jóvenes y los municipios.

La mesa de intercambio cerró con un conversatorio para conocer los desafíos, lecciones aprendidas y pasos que se deben dar desde la perspectiva de lo local, donde participaron Antonio Nuñez, del pueblo indígena guna de las comarcas de Madugandí y Wargandí; Sara Omi, Primera Emberá Joven Mujer Presidenta del Congreso General Emberá de Alto Bayano, y el señor Timoteo Macre, afrodescendiente de la provincia de Darién, todos ellos son actores clave REDD+. El intercambio fue moderado por Jessica Young, gerente de Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de PNUD.

Se concluyó que se deben mantener funcionando los canales de escucha activa, los espacios de intercambio y estructuras para la participación efectiva desde las comunidades y los actores locales. Otro aspecto subrayado fue la necesidad de traducir del lenguaje técnico al idioma de los pueblos indígenas, y también a un lenguaje comprensible para la población en general. Se puso énfasis en que los procesos sean de país, de Estado, con visión de largo plazo, para que puedan tener continuidad aunque los gobiernos cambien cada 5 años.

PNUD En el mundo

Estás en PNUD Panamá 
Ir a PNUD Global