Organizaciones campesinas, afrodescendientes e indígenas contribuyen a la reducción de la deforestación con el programa Bosques de Vida

27-mar-2017

Presentación de un mapeo comunitario para identificar las fortalezas, limitaciones, oportunidades y retos para la conservación y aprovechamiento sostenible del bosque. Foto: Pilar Fontova / PPD.

Propiciar un espacio óptimo para el intercambio de experiencias entre los grupos de base comunitaria indígenas, afrodescendientes y campesinas, con los tomadores de decisiones en temas de conservación y aprovechamiento de los bosques, fue uno de los objetivos alcanzados durante el encuentro de beneficiarios del Programa Bosques de Vida, realizado recientemente en San Félix, Chiriquí, bajo la coordinación del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) PNUD-GEF.

Bosques de Vida es una iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para la  Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques (ONU-REDD) y el PPD que apoya a las comunidades a participar en los procesos nacionales REDD+, que lidera el Ministerio de Ambiente.

Al encuentro, financiado por el Programa Regional de Cambio Climático de USAID y que contó con la asistencia técnica del CATIE, acudieron dirigentes y representantes de unas 14 organizaciones provenientes de las provincias de Bocas del Toro, Darién, Los Santos, Panamá, Veraguas,  y las comarcas Guna Yala, Ngäbe-Buglé y Emberá-Wounaan.

Estas organizaciones reciben un aporte de fondos –no reembolsables- de hasta 30 mil balboas para la ejecución de proyectos comunitarios, dirigidos a la conservación y uso sostenible de los recursos naturales, como bosques y agua.  Los proyectos implementados abarcan desde métodos productivos sostenibles como la agroforestería, agroecología, agricultura orgánica, medicina tradicional indígena y manejo de fauna, entre otros.

Los asistentes al encuentro revisaron los avances de la estrategia REDD+, así como las actividades realizadas con pueblos indígenas en el marco de dicho proyecto.  El evento también fue propicio para desarrollar dinámicas grupales de mapeo comunitario, para reflexionar en torno al bosque, su conservación, su utilidad, así como las amenazas y las maneras para mitigarlas.

El encuentro también incluyó la visita de campo a dos proyectos en la comarca Ngäbe-Buglé: al de la Asociación Mixta Agro Ambiental y Artesanal de Cerro Tula (Amaact), en la comunidad de Hato Chamí dedicada a la conservación, rescate y reintroducción de plantas originarias y de usos múltiples en la cultura Ngäbe, con la puesta en funcionamiento de un vivero con capacidad de ocho mil plantones.  El otro proyecto visitado fue el de la Asociación Acción Cultural Ngäbe (ACUN), situado en la cuenca alta del río Cuvíbora, cuyo objetivo es proteger los bosques de dicha cuenca a través de un plan comunitario de manejo sostenible del bosque.

A juicio de la coordinadora del Programa de Pequeñas Donaciones, Beatriz Schmitt, invertir fondos directamente en las comunidades dependientes de los bosques para implementar iniciativas piloto ha funcionado en Panamá, no sin obstáculos ni desencuentros, pero sobre todo con historias de éxito.  “Podemos afirmar que estas iniciativas nos dejan un buen sabor referente al enfoque comunitario en la conservación de los bosques y en evitar la deforestación y degradación de los mismos.  Éstas representan modelos a ser replicados y expandidos a través de políticas nacionales complementarias”,  explicó Schmitt.

Datos de contacto:

Para mayor información sobre el Programa de Pequeñas Donaciones y Bosques de Vida, contactar en el PNUD a Beatriz Schmitt beatriz.schmitt@undp.org