Manos colectivas que producen

Miembros de la Asociación trabajando en la cosecha. Foto: Roberto Machazek/PNUD

En el corregimiento de Santa Fe en la Provincia de Darién se encuentra la Asociación Forestal Afro-Darienita de Zapallal integrada por 16 familias, la gran mayoría hijos de afro- descendientes colombianos que en 1974 se establecieron allí para trabajar  la agricultura.


Debido a los programas de catastro y titulación de tierras que se venía impulsando en Darién, estas familias conformada en promedio por unas 150 personas, en el 2004 se unen y crean la Asociación  Forestal Afro-Darienita de Zapallal para lograr el reconocimiento legal de sus tierras que tradicionalmente habían trabajado de manera colectiva para obtener mayores beneficios económicos de la tierra.


Por tratarse de un sistema de trabajo colectivo, antes de comercializar los productos, parte de los cultivos básicos como por ejemplo arroz, yuca, plátano, entre otros; son repartidos entre los asociados igualitariamente. Los rubros que salen a la venta son comercializados en la provincia de Darién y en la Ciudad de Panamá.

Aspectos destacados

  • Con la ayuda del Programa, se han apoyado 85 proyectos que permitieron fomentar la crianza y engorde de cerdos.
  • Se construyeron 10 galeras porcinas que fueron ubicadas en los terrenos de las familias miembros de la Asociación.
  • En el 2011, la producción colectiva dejó ingresos a cada asociado de 2,500 dólares incluyendo la venta de los cerdos y los cultivos.


A mediados de ese año, la Asociación es beneficiada por el Programa de Desarrollo Sostenible de Darién que es apoyado por el PNUD,  debido a su organización y buenas prácticas en el uso de sus tierras. El proyecto contribuyó a fortalecer aún más la estructura interna de la organización y su capacidad de articular mejor sus necesidades en la reivindicación por sus tierras bajo un modelo de tenencia colectiva.


De la interacción anterior, en el 2007 conocen el Programa de Pequeñas Donaciones PPD-PNUD/GEF y presentan un proyecto de Porcinocultura Sostenible: aprovechamiento de nuestros cultivos, obteniendo un financiamiento de 20 mil dólares para la realización del mismo.


Éste consistía en impulsar un modelo novedoso de crianza y engorde de cerdos, el alimento de los animales proviene de los excedentes y residuos de los productos que cosechan, aprovechando en su totalidad sus cultivos de maíz, yuca, ñame; entre otros. Este sistema  recicla los desechos animales como fuente de abonos, utiliza agua por cosecha de lluvia y genera fuentes de ingreso marginal, además de provisión para autoconsumo.


A través del proyecto se construyeron 10 galeras porcinas que fueron ubicadas en los terrenos de las familias miembros de la Asociación y éstos serían los encargados de la crianza y cuido de los animales; además, de la actividad porcina había un componente de rotación de cultivos y técnicas de siembra de caña de azúcar y botón de oro, un arbusto nativo del área para mejorar los rendimientos de la caña y diversificar la producción.


Con la mayor productividad de la caña se optó por darle valor agregado a la misma mediante la  compra de un molino y construcción de un horno con olla de acero inoxidable para producir miel de caña y panela granulada.
Benilda Murillo, representante de la Asociación y pieza clave en la ejecución del proyecto, explica que parte de las tierras se cultivan de manera colectiva y los ingresos son repartidos a los miembros de la Asociación en partes iguales, sin embargo, hay un componente que es cultivado de manera individual por cada una de las familias y los ingresos obtenidos son propios de ellos.


“Al inicio los ingresos eran pocos porque no aprovechamos adecuadamente la tierra, ahora que hemos sido capacitados por cada uno de los programas en que hemos participado incluyendo al PPD, hemos aprendido a diversificar los productos que cultivamos aprovechando mejor los suelos. Esto nos ha permitido mejorar nuestros ingresos”, indicó la Sra. Benilda.


En el 2011, después del ahorro que realiza la asociación,  la producción colectiva dejó ingresos a cada asociado de 2,500 dólares eso incluye la venta de los cerdos y los cultivos. No obstante, la Sra. Benilda en su cosecha individual obtuvo ingresos que superaron los 5,000 mil dólares en el año.


“Las hectáreas de cultivo son rotadas para que la tierra descanse y se fortifique. Durante el 2011 se cultivaron sólo 6 hectáreas colectivamente y 12 hectáreas de manera individual. Dando un total de 18 hectáreas utilizadas. La tierra es fértil y no es necesario utilizar abono industrial para que la producción sea buena” acotó Murillo.


El ímpetu y la capacidad de trabajar conjuntamente de esta Asociación de descendientes de afrocolombianos, le ha permitido desarrollar y potenciar de manera adecuada sus tierras y a su vez incrementar sus ingresos de manera individual y colectiva.

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